Hace 145 años nacía en Burdeos una institución que primero fue gimnasia, remo y esgrima, y que con el tiempo se convirtió en una de las grandes casas del fútbol francés. Seis veces campeón de Francia, hoy pelea desde abajo por volver a ser lo que fue.
El 1 de octubre de 1881, en la calle Sanche de Pomiers, junto al mercado de los Capuchinos, nacía la Sociedad de Gimnasia y de Tiro des Girondins. Allí estaban la gimnasia, la natación, el remo, el atletismo, los deportes ecuestres y la esgrima. El fútbol esperaría hasta 1910 para asomarse.
Luego de fusiones, mudanzas, derrotas, ascensos y aquel bautismo de 1920, cuando la Burdigalienne le propinó un 12 a 0 que, visto con los años, apenas fue una piedra en el camino, continuó edificándose una historia que llega hasta estos tiempos.
En 1936 quedó constituido el Girondins de Bordeaux Football Club. En 1945 llegó a la máxima categoría y cinco años después conquistó su primera Liga. Mas tarde vendrían las grandes tardes: 1984, 1985 y 1987; la epopeya europea de 1985 ante la Juventus; y las consagraciones de 1999 y 2009. Alain Giresse, con 519 partidos y 158 goles, fue una bandera. Por allí también pasaron Zidane, Tigana, Deschamps y Dugarry.
Pero el fútbol, como la vida, cobra sus cuentas. Deudas, descensos y la pérdida del profesionalismo llevaron al viejo campeón hasta la sexta categoría. En 2026, vendido simbólicamente por un euro, el Bordeaux busca reconstruirse.
Han pasado 145 años. Cambiaron los estadios, las camisetas y los hombres. Queda, sin embargo, la misma enseña azul y blanca. Y mientras haya una pelota rodando en Burdeos, los "Girondinos" tendrán derecho a esperar otra primavera.






