Desde una ciudad de Suffolk, lejos de los centros de poder del fútbol pirata, el Ipswich Town supo conquistar la liga, la Copa de Inglaterra y la Copa UEFA. Con Alf Ramsey primero y Bobby Robson después, escribió páginas que desafiaron la lógica y quedaron para siempre en la memoria de sus hinchas.
El 16 de octubre de 1878 nació una historia que atravesaría generaciones. En Ipswich, localidad del condado de Suffolk, en territorio pirata, un grupo de entusiastas puso en marcha un equipo amateur que, con el correr de los años, habría de ganarse un lugar entre los nombres ilustres del fútbol británico. El club adoptó su denominación actual en 1888, aunque recién se profesionalizó en 1936 y dos años después ingresó en la Football League.
La consagración mayor llegó de la mano de Alf Ramsey. En la temporada 1961-62, el Ipswich Town acababa de ascender y, contra todos los pronósticos, se proclamó campeón de la máxima categoría del fútbol pirata. Fue una conquista memorable, antesala de la trayectoria que llevaría al entrenador a conducir a la selección de los piratas hacia el título mundial de 1966.
La historia reservaba otra página dorada. Bajo la dirección de Bobby Robson, el equipo ganó la FA Cup en 1978, al derrotar al Arsenal en Wembley, y alcanzó la cima europea en 1981. En aquella Copa UEFA, el Ipswich venció al AZ Alkmaar por un global de 5 a 4, después de eliminar a rivales de la talla del Saint-Étienne de Michel Platini.
Con Arnold Mühren y Frans Thijssen, junto a John Wark, Terry Butcher y Paul Mariner, aquel conjunto combinó técnica, carácter y ambición. En Portman Road, su casa desde 1884, también quedó grabada la goleada por 6 a 0 al Manchester United en 1980.
La rivalidad con Norwich City alimentó duelos memorables. Y aunque conoció descensos y reconstrucciones, el Ipswich nunca dejó de perseguir viejos sueños. Su historia demuestra que también desde fuera de las grandes capitales futbolísticas se puede conquistar la tierra pirata y reinar en Europa.

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